lunes, 9 de noviembre de 2015

Tanatología: ¿Cómo ayuda?



La Tanatología es una disciplina científica que se encarga de encontrar el sentido al proceso de la muerte, sus ritos y significado concebido como disciplina profesional, que integra a la persona como un ser biológico, psicológico, social y espiritual para vivir en plenitud y buscar su transcendencia. También se encarga de los duelos derivados de pérdidas significativas que no tengan que ver con la muerte física o enfermos terminales.

Una definición más concreta es considerarla como “el estudio de la vida que incluye a la muerte”. Del origen griego thanatos (muerte) y logos (estudio o tratado); por tanto, el objetivo de la tanatología es proporcionar ayuda profesional al paciente con una enfermedad en etapa terminal y a sus familias, o bien a una persona que esté en viviendo algún tipo de pérdida.


Dentro del estudio de la tanatología se incluyen aspectos tales como:

  • Ayudar a crear en las personas sistemas de creencias propios sobre la vida y la muerte, no como una fantasía o castigo sino como la aceptación de la muerte como un proceso natural.
  • Preparar a la gente para asumir cualquier tipo de pérdida.
  • Educar a tratar en forma humana e inteligente a quienes están cercanos a la muerte.
  • Entender la dinámica de la pena desde un punto de vista humano, donde se acentúe la importancia de las emociones.
  • Uno de los puntos más importantes dentro la tanatología es el principio de Autonomía el cual le permite al individuo tomar sus propias decisiones relacionadas con el proceso de morir o de su propia vida. La dignidad de la persona se comprende sólo a través del respecto a la libertad
Otro de los aspectos importantes dentro de la tanatología es aprender los diferentes medios por los cuales el paciente puede tener ese principio de autonomía. Por ejemplo, pueden llevarse ciertas acciones, desde la realización de testamentos (como testamento vital o jurídico), legados, responsabilidades, o voluntades anticipadas (este último se refieren a la posibilidad que legalmente se ha establecido en algunos países en cuanto a solicitar el rechazo a la prolongación de la vida por medios innecesarios en circunstancias específicas).

¿En qué me puede ayudar un tanatólogo (a)?

En el proceso de duelo, así como en cualquier tipo de pérdida significativa de las mencionadas anteriormente. Su función principal es procurar que el paciente o cualquier ser humano que sufra una pérdida sea tratado con respeto, cariño, compasión y que conserve su dignidad. La meta última del tanatólogo es orientar al enfermo o doliente hacia la aceptación de su realidad, aceptación que se traduce en esperanza sobre la situación real. Esto incluye una mejor calidad de vida, y en su caso una muerte digna y en paz.

¿Qué implica una muerte digna?

  • Calidad de vida durante esta etapa final.
  • Atención adecuada.
  • Ayuda para resolver problemas.
  • Morir rodeado de gente cariñosa.
  • No ser objeto de experimentación.
  • Respetar y darle gusto al paciente.
  • Presentar opciones reales para su situación actual.
  • No dar expectativas falsas.

¿En qué casos la tanatología puede ayudar a recuperar la paz interior y armonía?

  • Cuando la familia pasa por estados de depresión y angustia frente a la enfermedad terminal de un miembro de la misma.
  • Cuando el enfermo experimenta depresión y angustia por su propio padecimiento.
  • Al experimentar episodios de crisis por muerte no esperada, trágica, violenta, súbita.
  • En casos de muerte de niños.
  • En el manejo del duelo en niños por la muerte de sus padres o abuelos.
  • En el caso de intento frustrado de suicido, cualquiera que sea la motivación pues no se debe descartar un nuevo intento de atentar contra la vida.
  • La pérdida de un empleo.
  • Amputación de un miembro del cuerpo.
  • La separación de tu pareja, la ruptura de una amistad, la pérdida de la confianza y la pérdida o la traición de tus firmes principios.

Fuente: http://tanatologia.org.mx/que-es-tanatologia/

El proceso de duelo



Autor: Jorge Bucay

¿Qué es el duelo?

El duelo es ese estado de pensamiento, sentimiento y actividad que se produce como consecuencia de la pérdida de una persona amada o algo significativo para nosotros, asociándose a síntomas físicos y emocionales. La pérdida es psicológicamente traumática en la misma medida que una herida o quemadura, por lo cual siempre es dolorosa. Necesita un tiempo y un proceso para volver al equilibrio normal.

Proceso de duelo

“El dolor es inevitable, pero el sufrimiento es opcional”, Buda Sakyamuni

La doctora Elisabeth Kübler-Ross (click para visitar webiste), una de las grandes especialistas en tanatología, describió el proceso de duelo en cinco etapas:

1. Negación: La negación es solamente una defensa temporal para el individuo. Representada por frases como: Me siento bien, esto no me puede estar pasando, no a mí, etc.

2. Ira o Enojo: El enfermo se rebela contra la realidad, frecuentemente se pregunta ¿Por qué yo? Todo le molesta, todo le incomoda, nada le parece bien. Recordar su estado le inunda de enojo y rencor, a veces se necesita de esta fase para poder aceptar esta condición.

3. Negociación: “Dios, déjame vivir al menos para ver a mis hijos graduarse”, “haré cualquier cosa por un par de años más”. La tercera etapa involucra la esperanza de que el individuo pueda de alguna manera posponer o retrasar el tiempo o la muerte.

4. Depresión: Durante la cuarta etapa, la persona que está viviendo un duelo o muriendo, empieza a tener consciencia y a comprender lo que está ocurriendo. Debido a esto, el individuo puede volverse silencioso, rechazar visitas y pasar mucho tiempo llorando y lamentándose. No es recomendable intentar alegrar a una persona que está en esta etapa. Es un momento importante que debe ser procesado.

5. Aceptación: Comienza a sentirse una cierta paz, se puede estar bien solo o acompañado, no se tiene tanta necesidad de hablar del propio dolor… la vida se va imponiendo. Además, los sentimientos y el dolor físico pueden desaparecer.

Kübler-Ross originalmente aplicó estas etapas a las personas que sufren enfermedades terminales, para posteriormente hacerlo ante cualquier pérdida (empleo, ingresos, libertad) o eventos significativos en la vida tales como la muerte de un ser querido, divorcio, farmacodependencia, un diagnóstico de infertilidad, etc.

Estas etapas no necesariamente suceden en el orden descrito arriba, ni todas estas son experimentadas por todos las personas. El proceso de duelo es altamente personal y no debe ser acelerado, ni alargado, por motivos de opinión de un individuo. Uno debe ser meramente consciente de que las etapas van a ser dejadas atrás y que el estado final de aceptación va a llegar.

¿Cómo sobrevivir al proceso de duelo?

  • Permitirse estar de duelo: darse permiso para sentirse mal, necesitado, vulnerable, etc.
  • Abrir el corazón al dolor: expresar las emociones que surjan en lugar de reprimirlas.
  • Darse tiempo para recorrer el proceso de duelo y sobre todo aprovechar ese tiempo para superar el duelo.
  • Ser amable consigo mismo, no olvidar de quererse a sí mismo, lo que implica también ser paciente con respecto a la superación del dolor.
  • No tener miedo de volverse loco: las emociones y sensaciones de tristeza, enojo y dolor son normales en esas circunstancias.
  • Aplazar algunas decisiones importantes, ya que no se tiene el 100% de la concentración.
  • No descuidar la salud (física y emocional).
  • Agradecer las cosas pequeñas que siguen existiendo en nuestra vida.
  • No temer pedir ayuda.
  • Ser paciente con los demás, algunos también están sufriendo por nuestra pérdida y otros tratan de ayudarnos aún sin saber cómo hacerlo.
  • Darse tiempo para descansar y paulatinamente para empezar a tener momentos de esparcimiento.
  • Confiar en nuestros recursos para salir adelante (en caso de que no sean suficientes volver a recordar que podemos pedir ayuda).
  • Aceptar lo irreversible de la pérdida.
  • Tener en mente que elaborar la pérdida (seguir nuestra vida de manera “feliz”) no es olvidar.
  • Aprender a vivir “de nuevo”, lo que implica aprender a vivir sin algo o sin alguien, de otra forma, y que esta forma sea positiva para nosotros.
  • Centrarse en la vida y en nuestros seres queridos que siguen vivos.
  • Definir nuestro significado con respecto a la muerte.
  • Volver a nuestra fe.
  • Buscar las puertas abiertas: estar atentos a las oportunidades o cosas buenas de la vida que se nos van presentando.
  • Cuando se tenga un buen trecho recorrido con respecto al proceso de duelo, compartir nuestra propia experiencia a otros.



Fuente: http://tanatologia.org.mx/que-es-tanatologia/

Tanatología: el proceso de morir.



Autores: Patricia Beatriz Denis Rodríguez, José Siliceo Benítez y Andrés Hermida Moreno

La muerte es un hecho trascendental que pone fin a la vida y que suscita en el hombre las más grandes reflexiones y profundas preguntas. El mundo occidental se caracteriza por tener la incertidumbre de la muerte, y con frecuencia sentimos temor de morir, aunque de antemano sabemos que es el único porvenir seguro que tenemos como seres humanos.

Filósofos y pensadores importantes que han existido a lo largo de los tiempos, como Platón, Aristóteles o Epicuro, han tenido como objetivo dilucidar el significado de la muerte y auxiliar al ser humano en su temor frente a ella. Las religiones o creencias en torno a la vida, como las de los judíos, cristianos, hinduistas, budistas y demás, tienen variados conceptos y rituales de la muerte, pues algunos creen en la posibilidad de la reencarnación o la resurrección, o de una vida eterna en el cielo o en el infierno.

El sentido de la muerte en el México prehispánico y en nuestras etnias actuales está ligado a ciertos dioses y a la vida después de la muerte; de hecho, el mexicano actual ha llenado su mundo de mitos y leyendas, de poemas, canciones, dichos populares y de una mezcla de temor y humor; incluso se dice que nos burlamos de la muerte o reímos de miedo, pero ¿estamos preparados para morir o para perder a un ser querido? Seguramente la respuesta será un rotundo no.

La muerte es un proceso natural de la vida, tan cotidiano como el nacimiento de un nuevo ser; el problema está cuando nos toca de cerca, pues en ese momento atravesamos por una serie de sentimientos tales como fragilidad, vulnerabilidad y amargura, los cuales no estamos preparados para enfrentarlos y vivir con ellos; la mente reacciona de manera diferente cuando este trágico suceso llega a nuestras vidas, y entonces las reacciones son intensas, con cambios psicológicos, conductuales y emocionales que marcan la vida por lapsos variables.

El duelo es el proceso que cada ser humano experimenta de diferentes formas e intensidades que varían según la edad, el sexo, el vínculo afectivo, la fortaleza emocional y espiritual y hasta la cultura a la que pertenecemos.

La finalidad del duelo es recuperarse de la manera más saludable en el tiempo más corto posible y alcanzar en ese tiempo el equilibrio emocional, y no transcurrir de un duelo considerado “normal” a padecer un duelo patológico, que es cuando se vive y se reacciona con sentimientos y emociones desproporcionados a los que se esperan cuando un ser amado muere. Este tipo de duelo requiere ayuda profesional inmediata.

Las etapas del duelo europeo difieren de las del mexicano y, en general, de las del latino, según opina la doctora Elisabeth Kübler-Ross, quien es considerada como la madre de la tanatología. Propone que la elaboración del duelo ocurre en cinco etapas: negación y aislamiento, ira, regateo, depresión y, finalmente, aceptación. En México, el doctor Alfonso Reyes Zubiría tiene una visión distinta respecto del proceso de duelo y de las emociones anteriormente descritas. Al mexicano –señala– lo caracteriza la religiosidad y el apego a la familia, ingredientes que lo hacen vivir estas etapas de manera distinta al europeo; refiere sentir una gran tristeza a lo largo del proceso de duelo, pero la religiosidad hace que alcance en la mayoría de los casos la aceptación mediante la fe. Las etapas que el mexicano vive son, entonces, la depresión, la ira, el perdón y la aceptación.

En ocasiones es posible sufrir síntomas idénticos a los de un proceso de duelo sin que se haya padecido la muerte de un ser querido debido a la ocurrencia de sucesos que pueden desencadenarlos, como una enfermedad incurable o terminal, un divorcio, la pérdida del trabajo o de un miembro anatómico, la ruina económica, una decepción amorosa, la prisión o un fracaso profesional, entre otros. El tanatólogo deberá asistir a estas personas para que logren la aceptación del hecho en estos casos, y orientar a la familia a vivir un proceso de duelo lo más saludable posible y en el menor tiempo, si hubiese ocurrido la muerte de un ser querido.

La tanatología es una disciplina científica que estudia las conductas que pueden representar una amenaza para la vida; es una ciencia multidisciplinaria de la que hoy se habla más frecuente- mente y que tiene resultados considerablemente útiles.

En la actualidad, hay un gran número de personas preparadas para ayudar a curar el dolor del proceso de morir, tanto en el enfermo como en la familia. El trabajo tanatológico no termina con la muerte de alguien, sino que continúa hasta que el familiar concluye su trabajo de duelo y llega a la verdadera aceptación de la muerte de su ser querido.

Para el lector interesado

- Polo S., M.A. (2004). Tanatología con enfoque gestalt y humanista. México: Taller Abierto.
- Rojo de la Vega, J. y Negrete, P. (2004). Un pésame para consolar. México: Diana.
- Rojas P., S. (2005). El manejo del duelo. México: Norma.
- Levinstein, R. (2005). Cuando alguien se va. México: Panorama.

Fuente: http://www.uv.mx/cienciahombre/revistae/vol22num2/articulos/tanatologia/

sábado, 7 de noviembre de 2015

Día Mundial de la Diabetes


Promoción de Noviembre 2015


miércoles, 21 de octubre de 2015

Infografía Autoexploración de los pechos.


Los conocimientos actuales sobre las causas del cáncer de mama son insuficientes, por lo que la detección temprana sigue siendo el punto más importante de la lucha contra esta enfermedad. Cuando el cáncer de mama se detecta en una etapa temprana, las posibilidades de curación son elevadas, si se detecta tardíamente es raro que se pueda ofrecer un tratamiento curativo. En estos casos los cuidados son necesarios.
Por ello durante el mes de octubre, la Organización Mundial de la Salud (OMS), fomenta programas integrales de lucha contra el cáncer de mama, dando prioridad a estrategias de prevención y detección oportuna con base en la autoexploración y mastografía.
A continuación presentamos la manera recomendada de realizar la autoexploración de los pechos.

Fuente: http://www.imss.gob.mx/salud-en-linea/infografias/infografia-cancermama


jueves, 15 de octubre de 2015

Día Internacional de las Mujeres Rurales



«Los nuevos Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS) tienen en su centro las cuestiones de la igualdad de género y el empoderamiento de la mujer, e incluyen una meta para 'duplicar la productividad agrícola y los ingresos de los productores de alimentos en pequeña escala, en particular las mujeres'. En efecto, las mujeres rurales son fundamentales para el éxito de la casi totalidad de los 17 ODS.»

Secretario General Ban Ki-moon
Mensaje en el Día Internacional de las Mujeres Rurales
15 de octubre



Las mujeres rurales dependen en su mayoría de los recursos naturales y la agricultura para subsistir, y representan una cuarta parte del conjunto de la población mundial. En los países en desarrollo, las mujeres rurales suponen aproximadamente el 43 por ciento de la mano de obra agrícola y producen, procesan y preparan gran parte de los alimentos disponibles, por lo que sobre ellas recae la gran responsabilidad de la seguridad alimentaria. Teniendo en cuenta que el 76 por ciento de la población que vive en la extrema pobreza se encuentra en zonas rurales, garantizar el acceso de las mujeres rurales a recursos agrícolas productivos empodera a las mujeres y contribuye a reducir el hambre y la pobreza en el mundo.

Para más información visite el sitio ONU MUJERES - El empoderamiento de las mujeres rurales a través de los ODS.
El primer Día Internacional de las Mujeres Rurales, se observó el 15 de octubre de 2008. Este día internacional nuevo, establecido por la Asamblea General en su resolución 62/136 , de 18 de diciembre de 2007, reconoce «la función y contribución decisivas de la mujer rural, incluida la mujer indígena, en la promoción del desarrollo agrícola y rural, la mejora de la seguridad alimentaria y la erradicación de la pobreza rural».

Fuente: http://www.un.org/es/events/ruralwomenday/

lunes, 12 de octubre de 2015

EL ENCUENTRO DE MÚLTIPLES CULTURAS (DÍA DE LA RAZA)



El 12 de octubre de 1492, impropiamente llamado Día de la Raza, Cristóbal Colón descubrió el Continente Americano al tocar en la Isla de Guanahaní, que el Almirante llamó de San Salvador. Ya Juan Rodríguez Bermejo (Rodrigo de Triana no existió), a las 2 de la madrugada había gritado “¡Tierra!”, reservando para sí la gloria de este anuncio, tan esperado por todos, ya que muchos de los 120 marineros que iban en las tres carabelas, La Pinta, La Niña y la Santa María, se habían amotinado, pensando que Colón los llevaba a una muerte segura.


Lo del 12 de octubre de 1492 fue un descubrimiento y un encuentro. Antes del arribo de Cristóbal Colón ningún blanco había visto un indio, ni viceversa, si es que se rechaza la tesis de que pudieron haber venido a América otros navegantes. En todo caso fue un descubrimiento mutuo. Y al mismo tiempo un encuentro de múltiples culturas representadas por los españoles y los indígenas.
La hazaña de Cristóbal Colón no tiene precedentes en la historia de la humanidad. Con el descubrimiento del Nuevo Mundo se aportó a España un Continente de riquezas de toda naturaleza y la gloria de modificar los conocimientos geográficos existentes para la época.

EL VIAJE DEL ENCUENTRO DE MÚLTIPLES CULTURAS

La expedición quedó organizada con tres carabelas, La Santa María, la Pinta y la Niña y más de 120 hombres de tripulación, en su mayoría reclutados en el Puerto de Palos entre delincuentes comunes y condenados a trabajos forzados. Los reyes habían entregado aparejadas las dos primeras embarcaciones; y la tercera la aparejó Colón con la ayuda económica de Martín Alonso y Vicente Yánez Pinzón, expertos marinos y constructores navales del Puerto de Palos.
La flotilla se dirigió a Canarias, en donde una avería en La Pinta demoró el viaje hasta el seis de septiembre. Desde la isla Gomera del archipiélago Canario zarparon de nuevo las carabelas, rumbo al oeste. Treinta y tres días duró la travesía. En la madrugada del 12 de octubre de 1492, Juan Rodríguez Bermejo avistó tierra. Habían llegado a una de las isla del archipiélago de las Bahamas llamada por los indígenas Guanahaní y que Colón le puso el nombre de San Salvador. Al amanecer Colón desembarcó, acompañado de Martín Alonso y Vicente Yánez Pinzón, capitanes de La Pinta y La Niña, y tomó posesión de la tierra descubierta en nombre de la Corona de Castilla.
Después de explorar el archipiélago de Bahamas, Colón se dirigió al sur y descubrió las islas de Cuba y de Haití a la que dio el nombre de La Española. En esta isla naufragó La Santa María por lo cual fue necesario construir con los restos y cañones de la nave un establecimiento que se llamó Fuerte de la Navidad, en donde quedaron 39 españoles mientras Colón emprendía con las otras dos naves el regreso a España, a donde llegó por el Puerto de Palos el 15 de marzo de 1493.
Colón regresó a España con la noticia de haber descubierto tierras en el océano. Llevó consigo oro, muestras de plantas y animales desconocidos en Europa y varios indígenas capturados en las islas descubiertas. Creyó haber llegado a Las Indias y fue ese el nombre que dio a las nuevas tierras y el de indios a sus habitantes. Ambas denominaciones fueron utilizadas oficialmente por el gobierno español hasta finales del período colonial.

Fuente: http://www.escolares.net/fechas-importantes/dia-de-la-raza-12-de-octubre-1492/