martes, 23 de febrero de 2016

Aclaraciones y Recomendaciones de la OMS para el Zika y las Mujeres Embarazadas.


La Organización Mundial de la Salud (OMS) dijo hoy, 10 de febrero, que "la mayoría de mujeres en áreas afectadas por el zika darán a luz niños normales" y subrayó que los exámenes de ultrasonido no pronostican de manera confiable los casos de microcefalia, salvo en casos extremos.

 La OMS agregó que las prácticas sexuales seguras contra el zika incluyen el uso correcto y regular de condones, que consideró el método más efectivo para la protección contra enfermedades de transmisión sexual.

El virus del Zika ha sido encontrado en el semen humano y existe un estudio que identificó un caso de transmisión de esta enfermedad por la vía sexual, recordó la OMS en una guía que contiene una serie de consejos para las mujeres gestantes o que desean quedar embarazadas en zonas afectadas.
"Todos los hombres y mujeres que viven o regresan de áreas donde el zika está presente, 

especialmente las embarazadas y sus parejas, deben recibir consejos sobre los riesgos potenciales de transmisión sexual para garantizar prácticas sexuales seguras", precisó la organización.

El virus del zika ha sido detectado en cerca de 30 países en América Latina y el Caribe, además de casos llevados a otras regiones, incluso a China y Australia, por viajeros.

La OMS, la entidad que es el referente mundial en cuestiones sanitarias, declaró el pasado 1 de febrero una emergencia sanitaria internacional por la multiplicación de casos de microcefalia en recién nacidos en Brasil.

Existen fuertes sospechas de que ese defecto puede estar relacionado con la expansión del virus del zika en ese país y, posteriormente, en otros de la región, pero todavía no existe evidencia científica para afirmarlo categóricamente.

Ante el temor causado por esta enfermedad y las especulaciones que está generando, la OMS divulgó un documento que aclara varias dudas, sobre todo entre las mujeres.

En este sentido, afirmó que aunque "el virus ha sido detectado en la leche materna, no existe actualmente evidencia de que sea transmitido a los bebes por la lactancia".

A las gestantes o mujeres que planean tener un hijo, la OMS les pide que "tomen medidas preventivas extras para protegerse de la picadura del mosquito" que actúa como vector del zika y que también transmite el dengue y el chikungunya.

Entre las medidas de protección mencionadas se encuentra el uso de repelentes sobre la piel descubierta o sobre la ropa, que deben contener DEET, un ingrediente habitual en estos productos.
La OMS asegura que el uso de repelentes "es seguro para las mujeres embarazadas".

Asimismo, sugiere el uso de ropa de colores claros que cubra el cuerpo tanto como sea posible.
En los hogares, se menciona la conveniencia de utilizar protecciones contra mosquitos en las ventanas y puertas, o mantenerlas cerradas, así como de dormir con mosquiteros, sobre todo durante el día, periodo en el que el mosquito es más activo.

De manera general, la OMS también recomienda eliminar todos los lugares donde el mosquito pueda alimentarse y limpiar de forma cuidadosa todos los recipientes de agua, cualquiera que sea su tamaño, y luego mantenerlos cerrados.

Por otra parte, la organización considera que las mujeres que quieran interrumpir su embarazo por miedo a la microcefalia deben "tener acceso a servicios de aborto seguro de acuerdo a la ley".
 Agrega que en aquellos países donde el aborto está prohibido o restringido las mujeres deben recibir "información exacta y consejo sobre las opciones que tienen".


En cuestión de viajes, la OMS señala que "las mujeres deben determinar el nivel de riesgo que quieren asumir con respecto al zika" y planificar sus desplazamientos en función de ello. 


Fuente:http://www.elcomercio.com/actualidad/oms-recomendaciones-zika-mujeres-embarazo.html.

Si está pensando en hacer uso del mismo, por favor, cite la fuente y haga un enlace hacia la nota original de donde usted ha tomado este contenido. ElComercio.com

Moldea el cerebro de tu bebé.


El cerebro de tu bebé se construye poco a poco. Todo inicia durante el embarazo, y al igual que un edificio, necesita una base sólida.  Al nacer, su cerebro es de aproximadamente un tercio del tamaño del de un adulto. En sólo 90 días, el órgano se expande a casi el 55% de su tamaño final, según un estudio publicado el año pasado en la revista Archives of Neurology.

La investigación encontró que más de un tercio de los cambios en la arquitectura del cerebro en los primeros seis años de vida ocurre dentro de los primeros seis meses. De hecho, el primer mes de vida solo representó el 8% de todos los cambios en seis años.

En esta etapa un bebé es muy activo, cambia y evoluciona en respuesta a lo que pasa a su alrededor. Las experiencias, actividades e interacción de todos los días son las que forman su cerebro. 
Inicialmente esto le ayuda a mejorar su capacidad de aprendizaje, y más tarde, afecta su salud física y emocional, y la convivencia con otras personas.

El desarrollo del cerebro de tu bebé necesita:

Experiencias positivas. Es importante que viva en un espacio saludable con oportunidades para crecer y aprender. Así podrán reconocer cuando están cansados, tienen hambre, o quieren un abrazo. La creación de rutinas ayudan a que se sienta seguro, y le demuestras que puede contar contigo cuando tiene alguna dificultad

Actividades divertidas. Leer y cantar para él son maneras fáciles de ayudarlo a crecer. Hablarle es la manera más efectiva para estimular su lenguaje.

Buena comida. Si puedes amamantarlo, la leche materna es el mejor alimento que puede recibir durante los primeros 6 meses de vida (y posteriormente, con alimentos complementarios). Ya sea que estés lactando o utilices fórmula, piensa en la hora de comer como un tiempo de estimulación: el contacto visual y con tu piel son experiencias positivas importantes.

No necesita juguetes caros. Muchos juguetes, DVD y programas de televisión se comercializan como “educativos” para los bebés, pero no hay ninguna investigación que respalde las afirmaciones de que estos productos lo ayuden a aprender. Ver un programa de televisión es una actividad pasiva; los bebés necesitan interactuar activamente contigo y otras personas en sus vidas. ¡Explorar su mundo!

¿Qué puedes hacer?

Responder a sus necesidades. Esto es especialmente importante cuando está enfermo, hambriento, o simplemente necesita un poco de comodidad. Al responder de una manera amorosa y consistente ayudas a desarrollar el cerebro de tu bebé.

Ayúdalo a explorar su entorno. El juego ayuda a los bebés a aprender, y tu serás su primer compañero de juegos.

Darle atención médica regular. Debe tener un pediatra que conozca su historial médico, que mantenga sus vacunas al día y que sea alguien con quien puedas acudir en caso de tener una duda o emergencia.

Elegir una niñera de calidad. Cuando tengas que estar lejos de tu bebé (por trabajo u otra tarea) debes asegurarte de dejar al bebé con una niñera o persona de confianza que sepa como cuidarlo y que pueda proporcionarle un ambiente seguro y saludable.

Disposición para pedir ayuda. Si se siente abrumado, deprimido y no sabes como ayudarlo no tengas miedo de pedir ayuda. Habla con su pediatra, otra mamá o algún experto que pueda ayudarte.



¿Es verdad que el sexo oral produce cáncer? ¡Descúbrelo!



Autor: Dolores Reyna

Hasta hace algún tiempo se pensaba que el cáncer bucal y el cáncer orofaríngeo afectaban principalmente a hombres por fumar o consumir alcohol, pero en los últimos años la enfermedad se ha relacionado cada vez más con infecciones por virus del papiloma humano (VPH). Entonces, ¿el sexo oral se ha convertido en práctica arriesgada? ¡Descubre la verdad!

Sexo oral, una de tantas formas para contraer VPH

A través de las relaciones sexuales (coito vaginal, penetración anal e, incluso, durante el sexo oral, ya sea mediante felación o cunnilingus), el virus del VPH puede transmitirse de una persona a otra.

Precisamente fue esta vía, según recientes y polémicas declaraciones del actor estadounidense Michael Douglas, la que le provocó el cáncer orofaríngeo que padeció hace algunos años y del que salió adelante.

Debido a la controversia que reavivó, y con el propósito de orientar a la población, médicos de distintos puntos del planeta rápidamente descartaron que la práctica de cunnilingus (aplicar la boca a la vulva) confesada —con aparente “orgullo”, podría decirse— por el famoso histrión hubiera sido la única responsable de su afección.

En este sentido, estudios científicos han sugerido que el sexo oral puede ser una de las múltiples rutas que el virus sigue para llegar a la boca. Una de las más grandes e importantes investigaciones en la materia (publicada por The New England Journal of Medicine, mayo de 2007) reveló que las personas con más de seis compañeros sexuales, o más de 26 parejas con las que sostienen sexo vaginal, tienen elevado riesgo de sufrir cáncer oral.

Sin embargo, los autores del estudio no descartaron que el trastorno pueda manifestarse en la boca debido a otros factores, entre ellos, algo tan simple como un beso. De cualquier forma, las investigaciones todavía no son concluyentes y sería irresponsable afirmar que el sexo oral sería el único responsable de sufrir cáncer orofaríngeo.

Factores de riesgo de cáncer bucal y orofaríngeo

En la región de la cabeza y del cuello, el cáncer bucal (labios, lengua, encías o piso de la boca) y cáncer orofaríngeo (incluye la mitad de la garganta, desde las amígdalas hasta el extremo de la caja de voz) son los más estudiados.

En cuanto a este último, la mayoría de casos se presentan en hombres y más de la mitad se relacionan con el VPH, virus que se transmite por contacto genital durante relaciones sexuales vaginales y anales, o mediante sexo oral (por felación o cunnilingus).

Si bien algunas personas con la enfermedad presentan algunos o ningún factor de riesgo conocido, otras pueden tener varios y jamás llegan a manifestar la afección.

En cualquier caso, identificar aquello que puede producir el trastorno es el primer paso para prevenirlo:

Tabaco. El factor de riesgo más importante para desarrollar este tipo de cáncer incluye cigarros, pipas y tabaco de mascar (rapé).

Alcohol. Su consumo eleva el riesgo de la enfermedad, lo cual se multiplica cuando se presenta en individuos fumadores.

VPH. Investigaciones indican que ciertos tipos de este virus (VPH 16, específicamente, denominado de alto riesgo) están fuertemente vinculados con cánceres de ano, boca y garganta.

Tomar medicamentos que debilitan el sistema inmunitario (inmunodepresores).

Exposición prolongada al Sol. Esta situación está vinculada con el cáncer en el área de los labios.

Género. Los hombres son más propensos a desarrollar cáncer bucal y orofaríngeo que las mujeres.

Piel blanca. Este tipo de piel está asociada a un mayor riesgo de cáncer de labio.

Edad. Aunque esta forma de cáncer puede desarrollarse en cualquier persona, los casos se acentúan en individuos mayores de 45 años.

Higiene bucal deficiente. Una mala salud bucodental (en especial en personas que consumen alcohol y productos derivados del tabaco) eleva el riesgo.

Irritación crónica en la boca (a causa, por ejemplo, de dientes ásperos, dentaduras postizas mal ajustadas u obturaciones). Algunos casos de cáncer oral se inician como una placa blanca (leucoplasia), o se derivan de úlcera bucal.

¿Debo preocuparme por el VPH?

La mayoría de adultos sexualmente activos contraerá VPH en algún momento de su vida y podrá transmitirlo a sus parejas ¡sin saberlo!, sin embargo, dependiendo del tipo de virus adquirido (los hay de bajo y alto riesgo), su sistema inmunitario se encargará de combatir la infección sin dificultades.

Al respecto, cabe mencionar que, si bien el cáncer bucal y el cáncer orofaríngeo no producen signos inicialmente, tienen mayores probabilidades de sanar cuando se detectan en forma precoz, por ello, es importante acudir al médico si se presenta alguno de los siguientes síntomas:

  • Llagas en boca o labio que no cicatrizan.
  • Mancha roja o blanca en encías, lengua, amígdalas o revestimiento de la boca.
  • Nódulo (masa ) en labio, boca, garganta o cuello, así como sensación de engrosamiento de la mejilla.
  • Dolor de garganta persistente o sensación de tener algo atorado.
  • Ronquera o cambio en la voz.
  • Adormecimiento de boca o lengua.
  • Dolor o sangrado en boca.
  • Dificultad para masticar, tragar o mover la mandíbula o la lengua.
  • Dolor de oído o mandíbula.
  • Mal aliento crónico.
  • Cambios en la forma de hablar.
  • Pérdida de piezas dentales o dolor de dientes/muelas.
  • Dentaduras postizas que ya no encajan.
  • Pérdida de peso sin razón aparente.
  • Fatiga.
  • Pérdida de apetito (en especial, de manera prolongada).

El profesional de la salud recurrirá a distintas pruebas (biopsia de encía, de lengua, radiografías y tomografías computarizadas, por ejemplo) para confirmar la presencia de cáncer.

Fuente: http://www.saludymedicinas.com.mx/centros-de-salud/bucodental/articulos-relacionados/sexo-oral-cancer.html

El sexo en los tiempos del cáncer


Autores: JOSÉ LUIS VALENCIA Y CAROLINA BOHÓRQUEZ

Había transcurrido un año desde cuando Libia permaneció cinco horas en el quirófano y salió de esa fría sala con la esperanza de vivir y de derrotar al cáncer, que le arrebató su seno derecho, hasta que decidió mostrarle su cuerpo a su esposo sin sentir pena por no usar la prótesis.

Y aunque al comienzo no dudó en practicarse la cirugía luego de que el médico le advirtió que debía someterse al procedimiento, un año después tenía temor de reactivar su vida sexual, a pesar de que las psicólogas y oncólogos que por 13 años la han asesorado en la fundación Funcáncer le recomendaban lo contrario.

Es que no era fácil por los patrones de belleza de la sociedad de hoy, dice la sobreviviente, porque así le gusta que se refieran a ella como también lo dice una decena de mujeres del grupo de apoyo de Funcáncer, quienes están decididas a ponerse más bonitas y hacer que otras pacientes, sin importar la edad o el cáncer que hayan detectado, se sientan sensuales, así las quimioterapias las deje agotadas, y a otras les causen vómitos y diarreas.

Es uno de los cientos de dramas de pacientes de cáncer y otras enfermedades graves o huérfanas que no solo deben emprender una lucha por mantenerse vivos al reclamar medicamentos con tutelas cuando no les son suministrados por las Entidades Promotoras de Salud (EPS), sino que usualmente ven anulados o desconocidos sus sentimientos, sus pensamientos y su sexualidad.

Es algo que golpea a las mujeres pero también a los hombres, aunque más en silencio por el tabú de la virilidad.

Se estima que en Cali (Colombia) 40 mujeres de cada 100 mil caleñas tienen cáncer y uno de cada 400 hombres de más de 65 años en la ciudad padecen el cáncer de próstata, llegando a sufrir mucho más cuando son rechazados por sus familias, y doblegándose ante la soledad y la depresión.

De allí que la clave para una recuperación es sentirse amadas por su familia y por su pareja. Esa es la mejor medicina para recuperarse, dice Libia Llanos, que recuerda cómo esa noche después de ese primer año de sobrevivencia dudaba en quitarse la prótesis en la intimidad, pese a que la oscuridad era su cómplice. Sin embargo, recordó los talleres a los que ha venido asistiendo, que los profesionales recalcan que el ser humano es sexuado por naturaleza y por lo tanto, no debe dejar de lado esa parte vital en toda persona que sigue viviendo.

Es así que desde este año ese grupo de apoyo –integrado por sobrevivientes como Libia y en el que también están Floralba Pérez, Amparo Sánchez, Rosalba Pérez, Nidia Emilse Ladino y otras cinco mujeres–, decidieron, con la orientación de la psicóloga Angélica Osorio, impulsar una cruzada para incentivar más el deseo y el amor de las familias de otras luchadoras.

En Funcáncer hay un taller del manejo de la sexualidad dentro del programa de autocuidado, que dura un año. A su vez, está el programa del grupo de apoyo en el que estas mujeres, aparte de reír juntas, hacer yoga, pintar o dedicarse a las danzas, ahora están concentradas en el proyecto de las pelucas para regalarlas a mujeres para que luzcan más bellas y puedan decir con orgullo, como ellas lo hacen, que son sobrevivientes.

Este año, la estilista Karen Ordóñez les ha enseñado a tejer pelucas, clases a las que ahora se sumará la también estilista Gloria Aideé Mosquera.

En una de las sesiones, Libia fue la modelo para usar una de las pelucas de cabello lacio, completamente terminada y así Gloria Aideé pudiera dar consejos para su manejo al momento de donarla a una de las 20 mujeres, con edades entre 12 y 70 años. Estas últimas ya esperan ansiosas recibirlas, tras conocer al grupo dedicado al particular tejido.

“A veces, por la quimio es mejor quitarse todo el cabello que verse cómo por pedacitos se va desprendiendo”, comenta Nidia, quien va entrelazando mechones oscuros, humedecidos en agua para manipularlos en el telar de un metro con tres hilos blancos pendiendo del mismo.

Nidia también cuenta que sobrevivió a un cáncer de colon y a extenuantes jornadas de tratamiento. “No usé peluca porque son muy caras. En el 2006 cuando me di cuenta de la enfermedad, las pelucas costaban 400 mil pesos (Colombianos). Hoy pueden valer un millón. Así que usaba pañoletas”.

Por eso, cada tarde de martes, Nidia, Amparo, Libia, Floralba, Rosalba y las demás tejen gustosas decenas de pelucas con el cabello humano donado por quienes al conocer la iniciativa en Funcáncer no dudan en cortarse el pelo para entregarlo.

“Estoy felizmente casada hace 28 años. Felizmente porque el amor de mi esposo ha sido fundamental en este proceso de salir adelante. Hemos continuado con nuestra vida sexual, aunque al comienzo las quimio me dejaban muy cansada. Es muy duro”, dice Nidia.

“Yo seguí con mi vida, con mis tres hijos que hoy tienen entre 32 y 38 años”, anota Amparo, que explica que en una jornada de cuatro horas y media seguidas de tejido de pelucas pueden elaborar tiras de un metro para ir cosiendo y dando forma a cada una. “Yo me casé y luego tuve a una segunda pareja que siempre me mostró su amor y su comprensión para seguir acompañándome. Sobreviví a un cáncer de cérvix por lo que me hicieron quimioterapia, radio y braquiterapia, que al igual que el anterior procedimiento usa radiación para destruir células cancerosas”.

Amparo dice que la intimidad no solo es cuestión de estar con la pareja. Hay muchas maneras de vivir la sexualidad.

Así lo ratifica la psicóloga y sexóloga Mónica Lozada, de la Pontificia Universidad Javeriana, que indica que la penetración no es la única manera de sentir placer y añade también que son importantísimos los abrazos, además de besarse y tocarse en otros puntos del cuerpo. Es una mezcla de amor e intimidad.

“Por eso, es tan importante que los pacientes, entre hombres y mujeres, entiendan la importancia de seguir con su sexualidad a través de otras manifestaciones", dice Lozada.

El deseo sexual también puede verse alterado por cansancio, tensión y depresión a la que pueden llegar algunos enfermos por lo que el tratamiento no solo debe centrarse en la recuperación física, también emocional. Expertos de la entidad indican que en el caso del cáncer en regiones como el estómago o de la pelvis la persona podría experimentar algún tipo de dolor. Hay mujeres que pueden, incluso, mostrar resequedad vaginal, mientras que algunos hombres podrían tener problemas a la hora de una erección.

"Hay parejas de pacientes que les dicen a ellas que no les sirven como mujeres, aunque están los casos de quienes las acompañan y les muestran todo su amor”, señala la psicóloga Osorio.

“Ese fue mi caso”, cuenta Rosalba Pérez. “Después de que me hicieron la cirugía para quitarme el seno izquierdo, mi pareja me dijo: ‘Rosalba no quiero que me contagies’ y se fue a dormir a otro cuarto. Seguimos viviendo en la misma casa, pero sin intimidad, mientras que yo vivía un 'calvario' para ponerme una camisa por el dolor que sentía al levantar los brazos. Sin embargo, lo importante, como me han explicado, es amarse a uno mismo. Además, tengo el amor y el apoyo de mi hijo”.


Fuente: http://www.eltiempo.com/archivo/documento/CMS-13304841

Cáncer en pareja: no callarse, no imponer


Autor: Javier Etxezarreta.

Son muchas las pruebas que una pareja supera a lo largo de su vida, pero ninguna de ellas prepara a dos personas para afrontar un diagnóstico de cáncer. Tras el impacto sentimental, cada pareja debe luchar unida utilizando como arma una comunicación que permita llorar, proponer y preguntar, nunca imponer.

Recibir un diagnóstico de cáncer supone un impacto emocional y psicológico enorme tanto en el paciente como en sus familiares. Estas nuevas sensaciones pueden derivar en comportamientos que refuercen o compliquen la vida en pareja de los enfermos oncológicos.

Sin embargo, en el fondo de esta mezcla de sentimientos existen aspectos que el paciente y su pareja pueden trabajar mediante talleres de aprendizaje, con la intención de combatir la enfermedad con la mayor normalidad posible.

Recibir el diagnóstico, una prueba para la pareja

Marta De la Fuente, psicooncóloga de MD Anderson Cancer Center Madrid. EFE-Foto cedida por MD Anderson Cancer Center Madrid

La noticia de cáncer pone a prueba a los pacientes y sus parejas debido al estrés sentimental que se produce, con sensaciones que van desde el miedo a la angustia, ya que “este tipo de diagnóstico, por muy bien que lo lleves, vas a sentir emociones negativas”, apunta Marta De la Fuente, psicooncóloga de MD Anderson Cancer Center Madrid.

“El ser humano nos demuestra que ante una enfermedad como esta tenemos capacidad para luchar contra ella y además ser un apoyo”, explica.

Esta lucha contra la enfermedad puede generar problemas comunicativos en la pareja si se pelea en solitario, pero en ocasiones se observa el efecto contrario, en el que se llegan a experimentar momentos de intimidad y de unión muy fuertes.

El día a día, una cuestión de comunicación

Más allá del imaginario que existe sobre cómo se afronta este tipo de diagnóstico, en la intimidad cada persona desarrolla sus propios miedos como el sentimiento de dependencia del paciente o el temor a no ser de ayuda por parte de la pareja. El primer paso para afrontarlos es la escucha activa y la empatía.

La comunicación empieza con una pregunta que deje de presuponer lo que siente el paciente o imponer un estado de ánimo determinado para empezar a consultar, hablar y proponer.

“Depende de cada pareja, no existen unas pautas estrictas, es una cuestión de naturalidad, de sentirse con la libertad de expresar emociones”, afirma Marta De la Fuente.

Para que los sentimientos manifestados contribuyan a reforzar la relación de pareja es necesario que se expresen desde el respeto y desde un punto de vista flexible, ya que una persona que quiera desahogarse “no quiere decir que se quiera desahogar todos los días”, señala.

El acercamiento a la naturalidad en una situación complicada supone desarrollar habilidades comunicativas en las que se eviten los sermones o las imposiciones, por lo que si un enfermo oncológico quiere llorar debería poder hacerlo sin que su pareja le bloquee ese sentimiento.

La sexualidad, un reto de comprensión

La reducción del apetito sexual puede producirse por el cambio hormonal generado en los cánceres de mama u ovario, por la afectación de la erección del miembro masculino en el cáncer de próstata o debido a la bajada del estado de ánimo fruto del tratamiento con quimioterapia.

“Muchos pacientes me transmiten que ya no tienen tanto apetito sexual porque están cansados”, indica.

Intentar desarrollar una vida normal no quiere decir que se olvide la situación médica que se está viviendo. Por ello, los miedos y fobias surgidas de la falta de deseo o los problemas fisiológicos para tener sexo se deben afrontar a través de la comprensión por parte de las parejas.

El objetivo de los talleres que trabajan la sexualidad en los pacientes oncológicos es eliminar la idea de que “no pueden tener una vida sexual activa”, afirma Marta De la Fuente.

Una pareja, dos personalidades unidas contra el cáncer

Hablar, llorar o reír juntos en una situación complicada no quiere decir que cada miembro pierda su personalidad en la relación de pareja, sino que “dentro de ser un trabajo conjunto y que estén unidos para luchar contra la enfermedad, es muy importante que no se pierda la individualidad”,destaca Marta De la Fuente.

Para que la pareja pueda ser un pilar con el que el paciente oncológico pueda contar, debería mantener su propia individualidad sin dejar de cuidar sus relaciones sociales o su alimentación en favor de proteger a su pareja de cualquier sentimiento negativo.

En una situación de victimismo del paciente “la pauta que a lo mejor le digo a la pareja es marca límites, empieza a decir que no y comienza a hacer tu vida”, manifiesta Marta De la Fuente.
Dejar que todo gire alrededor del paciente puede llevar a la pareja a anularse, olvidando que “existen unos derechos humanos básicos que tiene tanto el paciente como el familiar, la pareja”, indica la psicooncóloga de MD Anderson Cancer Center Madrid.

Cada caso supone un mundo diferente en el que cada paciente desarrolla un rol como sistema de defensa que suele variar entre el victimismo, la excesiva independencia ante el miedo a ser una carga o la desmesurada preocupación por sus familiares.

En aquellos casos en los que la individualidad del paciente se reduce en favor de su pareja, la especializada en ansiedad y estrés Marta De la Fuente recomienda un cambio de actitud bajo una idea: “ahora vamos a pensar en ti”

“Esto no es una competición para decidir quién sufre más, no podríamos decir quién sufre más”, recalca.

Se pueden dar recomendaciones, trabajar diferentes aspectos u opinar libremente sobre lo que es o no es conveniente, pero al final de todos los comentarios y opiniones los resultados están en la intimidad de cada pareja.

Fuente: http://www.efesalud.com/noticias/cancer-en-pareja-no-callarse-no-imponer/

lunes, 9 de noviembre de 2015

Infografía | Día de Muertos vs Halloween



¿Qué tipo de carne procesada es la que dice la OMS que produce cáncer?



Hoy la Organización Mundial de la Salud ha dado a conocer la trascendente noticia que se venía rumoreando los últimos días: según los expertos de la Agencia para la Investigación contra el Cáncer, dependiente de la OMS, la carne procesada es considerada como "cancerígena para los humanos" (grupo 1, el mismo que el tabaco) mientras que la carne roja se indica como "probablemente cancerígena para los humanos" (grupo 2A).

En total han sido 22 los expertos de diez nacionalidades diferentes los que han analizado más de 800 estudios epidemiológicos de todo el mundo que relacionan de alguna manera el consumo de carne roja o carne procesada con el cáncer, siendo especialmente relevantes 14 estudios que vinculan el consumo de este tipo de carne con el cáncer colorrectal.

La carne procesada, catalogada como cancerígena para el ser humano.

Los expertos de la IARC son claros, por cada 50 gramos diarios de carne procesada, el riesgo de padecer cáncer colorrectal aumenta un 18%. No obstante, el Dr. Kurt Straif, director de la investigación, ha querido matizar: "Para una persona, el riesgo de desarrollar un cáncer colorrectal debido al consumo de carne procesada sigue siendo pequeño, pero aumenta con la cantidad de carne consumida".

Sin embargo, insiste Straif, "teniendo en cuenta la cantidad de personas que consumen carne procesada en todo el mundo, el impacto global de su incidencia en el cáncer puede ser muy importante para la salud pública".

Qué considera la OMS como carne procesada

La IARC se refiere a la carne procesada como a "carne que haya sido transformada a través de salazón, curado, fermentación, ahumado o cualquier proceso para aumentar su sabor o mejorar su conservación. La mayoría de las carnes procesadas contienen cerdo o ternera, pero también pueden contener otras carnes rojas, pollo, vísceras o sangre".

Así pues, la carne procesada engloba desde una salchicha, el fiambre o los nuggets, hasta las longanizas, las hamburguesas o el jamón serrano. No obstante, y aunque la OMS no lo clarifica, pare lógico inferir que diferentes niveles de procesamiento afectan al grado en el que esa carne es cancerígena, porque no es lo mismo una hamburguesa de carne picada con sal y pimienta que otras carnes más procesadas como por ejemplo una salchicha.

Poniendo las cosas en perspectiva.

Sin querer quitarle importancia a esta noticia, porque es trascendente, hay que poner el anuncio de la OMS en perspectiva. Y es que tal como declara a The Guardian Betsy Booren, vicepresidente del North American Meat Institute (una parte implicada, e interesada, que quede claro):

La carne roja y la carne procesada eran parte de los 940 agentes analizados por la IARC en busca de algún nivel de peligro potencial. Solo una sustancia de esas 940 analizadas, un químico de pantalones para hacer yoga, ha sido declarado como no cancerígena".

Revisando las sustancias que la IARC considera cancerígenas o probablemente cancerígenas, encontramos el aire y el sol (grupo 1), el vino (grupo 1), el café (2B), la comida a la parrilla (2A) o incluso el aloe vera (2B). Lo cual no quiere decir que no debamos controlar nuestra ingesta de carne procesada o carne roja, solo que hay que entender esta información sin alarmismos, tal como explica el profesor Ian Johnson, del Institute of Food Research:

Resulta ciertamente inapropiado sugerir que los efectos negativos del tocino o las salchichas en el riesgo de contraer cáncer de colon son comparables con el tabaco, que está cargado de sustancias cancerígenas probadas y multiplica por 20 el riesgo de cáncer de pulmón.

Finalmente es importante destacar que la pertenencia a un grupo u otro no depende del nivel de riesgo, sino del grado de evidencia que exista al respecto.

Fuente: http://www.directoalpaladar.com/salud/que-tipo-de-carne-procesada-es-la-que-dice-la-oms-que-es-cancerigena


El duelo por la pérdida de un bebé.



Autor: Karla Lara

La muerte de un bebé es un tabú, tristemente es una realidad poco visible, negada y poco reconocida social y culturalmente porque lo que no sabemos cómo manejar, lo que nos da miedo, lo apartamos y lo aislamos. La pérdida de un bebé, se vive como toda muerte de un ser amado, con angustia, con dolor, perder a un bebé que se espera o a un bebé que nace y se queda muy poco tiempo con nosotros es una experiencia real y el duelo es necesario, no importa cuánto tiempo estuvieron en nuestras vidas o cuán pequeños eran, la huella y el espacio vacío que dejan pueden ser inmensos.

La pérdida de un bebé trae consigo una crisis dolorosa, que se intensifica cuando nos damos cuenta que nos ha cambiado por siempre y que a pesar de que nuestro mundo se ha parado por un momento, la vida alrededor sigue y no se detiene y a veces no tenemos tiempo para dedicar a llorar y sentir su pérdida, para reconocer y recordar su existencia y los feliz que nos hizo su vida en la nuestra y luego de a poco despedirnos y dejar ir a nuestro bebé.

Perder un bebé nos marca un antes y un después. El tamaño o la edad del bebé que se pierde no es la medida del dolor, el dolor como el amor no tiene medidas, no existe un “dolorímetro”, no se sufre menos o más porque se perdió al mes o a los 5 meses del embarazo, o por ser el primero o el tercer hijo, el dolor es dolor y punto porque se trata de un hijo. Tampoco desparece en el tiempo, en este caso el tiempo no lo cura todo, pero si ayuda para ver lo sucedido desde otra perspectiva, porque todo hijo, nacido o no, enseña algo vital a sus padres.

Existen factores que hacen más difícil la pérdida del bebé, como la falta de reconocimiento general del estatus de madre o padre porque el bebé no nació, la culpa que se puede llegar a sentir individualmente o generada por elementos externos “¿Qué hice mal?”, “¿Por qué si me dijeron que todo iba bien?”, “¿Por qué yo si me cuidé mucho”, “Te dije que no usaras tacones”, “Es que estás muy delgada y no comes bien”…, la exigencia propia y ajena de reponernos pronto, la experiencia del trato del personal médico, el posible trauma físico además del emocional y todo persiste en la memoria por el estado de vulnerabilidad que se experimenta.

A un bebé lo pierden principalmente sus padres, que muchas veces dependiendo de la edad gestacional del bebé no lo ven, no lo conocen, no existe una licencia laboral para la pérdida de un bebé, si no hay bebé, no se concede incapacidad; un bebé esperado y anunciado se pierde en familia: lo sufren los abuelos y quienes nos aman, a veces también lo sufren los hermanitos y esa es otra historia, porque los niños deben comprender esa muerte a pesar de que son seres emocionalmente más inteligentes que los adultos, pero en el dolor somos como cuerdas de guitarra que vibran juntas; perder un bebé puede derivar en perder a la pareja si no se hacen los ajustes necesarios, así, la muerte de un bebé, como su nacimiento, es un gran acontecimiento.

“La sabiduría consiste en saber cuál es el siguiente paso; la virtud, en llevarlo a cabo” –David Starr Jordan-


¿Qué sigue a la pérdida?, ¿Cómo se logra la recuperación emocional, la reintegración a la vida?   

  • Buscar y participar en un grupo de apoyo, hablar de la experiencia con quienes hayan pasado por lo mismo sirve para reconocer y validar nuestras emociones.
  • Cuidarse y tratar de estar mejor sin remordimientos, porque lo que no se habla duele y el cuerpo habla por nosotros, supone un esfuerzo inmenso pero vale la pena hacer algo mínimo cada día. Nuestra naturaleza será buscar la salud.
  • Tomarnos un tiempo para el duelo, el que el alma necesite, buscar acompañamiento: de la pareja, de la familia, de una doula, de un amigo.
  • Ser pacientes con uno mismo, el duelo y el dolor no se esfuman, pero se viven con menos intensidad en ciertos momentos.
  • Llorar tanto como sea necesario, llorar es sanador, hacer espacio al llanto puede ayudarnos infinitamente, vivir el sufrimiento nos hace salir de él.
  • Buscar actividades que nos den paz o que nos ayuden a sacar la ira, pertenecer a grupos nuevos ayuda para procesar la experiencia sin estar expuestos a preguntas.
  • Reconocer la existencia de nuestro bebé, guardar algún recuerdo físico al que recurrir cuando sea necesario: la prueba positiva del embarazo, una ecografía, una mantita, sembrar un árbol, hacer un tatuaje, cualquier ritual que represente al bebé.
  • Escribir nuestros sentimientos: los violentos, los dulces, los amargos y repasarlos en el tiempo (iremos percibiendo cómo evoluciona nuestro sentir).Hablar y acercarnos a nuestra pareja, el dolor puede vivirse de manera y en tiempos distintos, pero cada uno sufre y una experiencia así puede acercarlos en el amor.
  • Tratar de encontrar un aprendizaje en lo vivido, compartir nuestro dolor para repartirlo con quienes amamos.
  • Recorrer y reconocer el duelo porque habrá una vivencia de crecimiento personal, quienes lo han hecho nos transmiten que vale la pena.
  • Protegerse de situaciones o personas que nos incomoden y rodearnos de personas positivas.
  • A veces tendremos respuestas a lo sucedido, otras no, las emociones serán una montaña rusa persistente en el tiempo, el duelo nos ofrece un camino de aprendizaje, puede ser una oportunidad de descubrimiento de nuestra fortaleza, nos debemos autorizar ese duelo a pesar de nuestra maternidad o paternidad no estrenadas, somos madres y padres y el dolor, queramos o no, nos hará crecer.

Fuente: http://www.mamanatural.com.mx/2013/11/el-duelo-por-la-perdida-de-un-bebe/

Explicar la muerte a los niños



Autor: María Valerio

'El abuelo te está viendo desde el cielo'. 'Papá está de viaje'. 'Ha subido al cielo en un ascensor'... Explicar la muerte a los niños puede convertirse en un ejercicio de imaginación que no siempre es útil; ni para ellos, ni para sus mayores. Tener claras algunas ideas sobre cómo comunicar una mala noticia a los más pequeños de la casa puede ser de gran utilidad para toda la familia.

"A veces les decimos cosas que pueden complicar las cosas", señala Patricia Díaz Seoane, psicóloga de la Fundación Mario Losantos del Campo (FMLC), una asociación sin ánimo de lucro que cuenta con un servicio gratuito de ayuda al duelo infantil y adolescente. "Nos dimos cuenta de que existía una carencia, no había apenas recursos para ayudar a los niños a superar una pérdida significativa".

Incluso los bebés recién nacidos pueden notar esa pérdida (más aún en el caso de lactantes cuya madre fallece), aunque no entiendan cognitivamente lo que ocurre a su alrededor. Por eso, señala esta especialista, es importante no alterar sus rutinas, ni dejarles de atender y abrazarles en todo momento.
A partir de los cuatro o cinco años, añade la especialista, los padres deberían añadir una explicación verbal, con un lenguaje adaptado a la edad de los niños. "Es importante tener claro lo que les dices, porque los niños son curiosos y la explicación puede derivar en muchos porqués", aconseja.

Cuatro claves

Esta psicóloga aconseja tener en cuenta cuatro cosas básicas para comunicar la muerte a los niños.

1. La muerte es universal. "Deben comprender que todos nos vamos a morir, pero que es excepcional en personas jóvenes. Si uno de los dos progenitores muere, la preocupación del niño será cuándo se va a morir el otro, quién le llevaría a él a la escuela en ese caso. Por eso es importante garantizarles sus rutinas y que se sientan arropados".

2. La muerte es irreversible. "La metáfora del viaje puede hacer que se queden esperando que el ser querido vuelva, que se pregunten si va a venir a su cumpleaños...".

3. El cuerpo ha dejado de funcionar. "Otras explicaciones habituales, como que el abuelo se ha quedado dormido, pueden hacer que le tengan miedo [a dormir]".

4. Los sentimientos no se esconden. "Ellos pueden manifestar su tristeza en forma de rabia o enfados, por eso es importante hablar con ellos, decirles que les comprendemos, que los adultos también se sienten mal. Si nos escondemos a llorar, pensarán que es algo malo que hay que ocultar y harán lo mismo".

La abuela de Alba murió cuando ella tenía 6 años. Ambas tenían una estrecha relación porque la había cuidado de pequeña. "En un año pasó de ser una niña cariñosa a estar siempre enfadada, no quería salir de casa...", recuerda ahora su madre, María del Mar. Alba fue tragándose esa 'vergüenza' a contar que se sentía mal, "se lo guardó, porque no me quería hacer sufrir más hasta que al final reventó un día y se lo contó a su tía, que fue quien me alertó de que la niña estaba mal por la muerte de su abuela".

María del Mar explica que su hija no puso ningún reparo en ir al psicólogo, "porque al final fue ella quien me lo pidió, lo necesitaba". En pocos meses (no sin antes repetir curso), volvió a poder quedarse en casa sola y a dormir con la puerta cerrada, algunos hábitos que la muerte de su abuela había alterado. "En las terapias les legitimamos el sentimiento de tristeza, les ofrecemos un espacio de confianza para que se desahoguen", cuenta su psicóloga en la Fundación Mario Losantos del Campo.

Preparar la muerte

Todos los aspectos que rodean al duelo infantil pueden variar en función de distintos factores, como la edad del niño, la cercanía con la persona fallecida ("si el abuelo, por ejemplo, era el cuidador habitual del niño") o si se trata de una muerte repentina o fruto de una enfermedad prolongada.

Precisamente en este sentido, la psicóloga reconoce que las muertes que se pueden 'preparar' o prever de alguna manera ofrecen una buena oportunidad para ayudar al niño a preparar el duelo; "aunque a menudo se aparta al niño del proceso de la enfermedad y se le roba la oportunidad de despedirse".

Díaz Seoane es partidaria incluso de que a partir de cierta edad puedan acceder al hospital a despedirse de su ser querido. "Los padres deberían prepararles para lo que van a ver, y estar atentos a sus reacciones, pero el duelo es más fácil en un niño preparado".


Fuente: http://www.elmundo.es/elmundosalud/2013/03/26/psiquiatriainfantil/1364323576.html