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jueves, 7 de abril de 2016

Cómo afecta la diabetes gestacional al bebé. Preguntas frecuentes



Autor: Alba Caraballo.

La diabetes gestacional suele diagnosticarse entre la semana 26 y 28 de embarazo tras realizar a la futura mamá la prueba de tolerancia a la glucosa. Esta prueba indicará el nivel de glucosa en sangre. Si los valores son elevados, se dice que la mujer tiene diabetes gestacional. No es una enfermedad grave pero sí requiere de un tratamiento a base de dieta y ejercicio para controlarlo y así evitar riesgos innecesarios para el bebé que está creciendo dentro del útero.

Riegos para el bebé si la madre tiene diabetes gestacional

¿Corre el bebé algún peligro si la madre tiene diabetes gestacional? Aproximadamente dos tercios del azúcar de la madre van a parar al bebé. Si la madre tiene niveles de azúcar elevados, esa dosis extra de glucosa puede sobrecargar el páncreas del niño y producir más insulina. Esto afectará al desarrollo del bebé que puede crecer más de lo normal y tener un tamaño superior a la media.

¿Cómo será el parto si la embarazada tiene diabetes? Si la mujer se ha controlado durante el embarazo y ha seguido las indicaciones médicas, no tiene por qué haber ninguna diferencia entre su parto y el de otra mujer. Sin embargo, si la mujer no ha controlado la diabetes y el bebé es muy grande, lo más probable es que el parto se realice por cesárea.

¿Sufrirá el bebé en el parto si es muy grande? En caso de bebés que nacen con más de 4 kilos se han producido fracturas de clavícula u otras lesiones al atravesar el canal del parto.

¿Tiene el bebé algún riesgo de tener hipoglucemia al nacer? Si las dosis de azúcar no se controlaron en el embarazo, el bebé al nacer puede presentar un cuadro de hipoglucemia. El médico le realizará un test nada más nacer para comprobar su nivel de azúcar en sangre y se le medicará para equilibrarlo si es necesario.

¿Puede tener el bebé ictericia a nacer? Sí, se trata de una coloración amarillenta en la piel y el ojo porque existe un exceso de bilirrubina en la sangre.

¿Qué posibilidades hay de que el bebé sea diabético en el futuro? El bebé tiene más posibilidades de desarrollar diabetes u obesidad más adelante ya que la madre puede transmitirle la enfermedad a su hijo.

¿Qué otros problemas podría tener el bebé? Podría nacer con problemas respiratorios, dificultad para mantener el calor corporal, náuseas o vómitos.

Fuente: http://www.guiainfantil.com/articulos/salud/diabetes/como-afecta-la-diabetes-gestacional-al-bebe/


viernes, 2 de octubre de 2015

La anestesia epidural



Epidural, ¿sí o no? No hay una respuesta buena y una respuesta mala. Tanto la opción de un parto con anestesia como sin ella tienen sus ventajas e inconvenientes. Debemos valorar los pros y contras en función de nuestra personalidad y de cómo queremos que transcurra nuestro parto. Y tomar nuestra decisión sin miedo; lo mejor para nosotras será también lo mejor para nuestro hijo.

¿Cómo se administra la epidural?

La punción se realiza entre dos vértebras lumbares, normalmente entre la segunda y la tercera o entre la tercera y la cuarta.
Se limpia bien la zona, se aplica un anestésico local y se introduce una aguja que luego se retira, con un catéter que se queda, por el que circulará la anestesia durante el parto.
La dosis justa es la que quita los dolores a la madre, pero le permite sentir las contracciones y colaborar en el parto. Este equilibrio, sin embargo, no es tan fácil de conseguir.

¿Cuándo se pone?

Lo habitual y más recomendable es poner la epidural cuando el parto está ya instaurado, es decir, cuando las contracciones son regulares, dolorosas y la dilatación alcanza los tres o cuatro centímetros. Se hace así para evitar que afecte a la dinámica de parto, lo ralentice o incluso lo detenga.

El ginecólogo hace la propuesta, pero el que finalmente decide es el anestesista. Es él quien valora cómo va el proceso de parto y si la mujer es apta y está preparada.

El límite para administrarla suelen ser los ocho centímetros de dilatación, ya que la técnica requiere unos preparativos y la anestesia necesita entre 10 y 20 minutos para hacer efecto.

Ventajas

La madre asiste al parto totalmente despierta, sin el adormecimiento que producen otras anestesias, y sin ningún dolor.

La mujer puede recibir a su hijo más o menos descansada y sin el desgaste psicológico de la persona que lleva horas padeciendo dolor. A otras mujeres, sin embargo, sentir todo el proceso del parto les ayuda a tomar contacto y establecer un vínculo con el bebé, lo que les compensa de todo lo anterior.
Al no sentir dolor se eliminan gran parte de la ansiedad y el miedo de muchas parturientas. Esto se traduce en una relajación que mejora la circulación sanguínea y el suministro de oxígeno al bebé.

Inconvenientes

  • Puede darse una bajada rápida de tensión, lo que afectaría al feto, ya que dejaría de llegar sangre a la placenta.
  • Para evitar esta bajada de tensión, se mantiene a la madre hidratada todo el tiempo con suero.
  • Puede alargarse el periodo de dilatación, pero como la mujer no sufre dolor, no le preocupa tanto como a la que pasa el parto sin anestesia. En algunos pocos casos puede acelerar la dilatación porque la mujer consigue relajarse.
  • La madre suele perder capacidad de pujo, por lo que aumenta la posibilidad de parto instrumental ( fórceps, ventosa) e incluso de cesárea. No obstante, la cantidad de anestesia se puede regular durante el parto, y se puede reducir la cantidad al final: se percibirá algo de dolor, pero nos dará más capacidad para sentir las contracciones.


Efectos secundarios

  • La anestesia epidural es fácil de aplicar y apenas presenta peligro para la madre y el hijo. Además, al contrario que otros anestésicos, no llega al feto. Pero, como toda técnica, conlleva sus riesgos.
  • Fuertes dolores de cabeza. Se producen porque la aguja pasa del espacio epidural al intradural, y se pierde un poco de líquido cefalorraquídeo. Suelen comenzar horas después del parto, y pueden durar hasta una semana. En estos casos, es recomendable beber mucha agua y permanecer tumbada todo el tiempo posible, mientras duren los dolores de cabeza.
  • Se pueden producir picores e infecciones en la zona de la punción. Es muy difícil que se produzca una infeción, ya que antes de introducir la aguja se desinfecta cuidadosamente la zona.
  • Dolores en la zona del pinchazo, debido a que la aguja atraviesa varias capas de músculo.
  • Dolores de espalda y, a veces de piernas. Si la persona tiene problemas de coagulación, el pinchazo puede producir un hematoma que comprima la médula, aunque se trata de una complicación que se da excepcionalmente. Este problema se puede detectar en los análisis de rutina que se realizan a lo largo del embarazo.

Contraindicaciones

Absolutas

  • Cuando poner la epidural entrañaría un gran riesgo para la madre.
  • Cuando hay problemas de coagulación, por el riesgo de que se produzca un hematoma en la zona que pueda comprimir la médula espinal. El déficit de plaquetas dificulta la coagulación.
  • Cuando hay una infección general o local en la zona de la punción, porque se podría «arrastrar» dicha infección con la aguja al interior del espacio intradural, lo que puede provocar una meningitis.
  • Cuando exista alguna alteración cerebral que contraindique la técnica (como algunos tumores).
  • Cuando exista una insuficiencia cardiaca y el especialista considere la anestesia un riesgo.


Relativas

  • Dependen de la persona concreta y, en ocasiones, de la decisión y experiencia del anestesista. Hay que tener especial cuidado con las columnas difíciles (escoliosis muy fuertes, deformación de huesos), aunque es el especialista el que valora si se puede o no poner la anestesia epidural.
  • Las hernias lumbares son una contraindicación relativa. En principio no tendría que haber problema, ya que hay varios espacios intervertebrales entre los que elegir. No obstante, los profesionales no siempre se atreven a poner la epidural a mujeres con este problema, ya que si la mujer sufre más tarde una agravación de la hernia puede achacárselo a la epidural, cuando es muy posible que no tenga nada que ver (ha podido ser el esfuerzo del parto, un expulsivo difícil, etc.).
  • Los tatuajes en la zona baja de la espalda presentan el mismo riesgo que las infecciones: se puede arrastrar parte de la tinta del tatuaje hasta la médula, lo que produciría una meningitis química. No obstante, se soluciona si hay un espacio sin tinta para introducir la aguja.
  • La obesidad dificulta la técnica, pero no impide poner la epidural.




miércoles, 1 de julio de 2015

Estrógeno: la hormona que te hace mamá.



Autor: Samuel Santoyo Haro

El estrógeno es la hormona más importante para una mamá ya que es la responsable de los caracteres sexuales primarios y secundarios; si bien todas sus funciones son relacionadas con el desarrollo físico y emocional también tiene una fuerte influencia en su sexualidad.

De forma natural se producen tres tipos de estrógenos: estradiol, estrona y estriol. El ovario produce el estradiol que es el más trascendental y potente. También existe la estrona y el estriol pero son menos potentes.

Una de las tareas más importantes del estradiol es la distribución de la grasa corporal, formando la silueta femenina con más acumulación de grasa en caderas y senos. También participa de forma trascendente en la regulación del ciclo menstrual. Conforme crece van en aumento los niveles de estradiol, principalmente los producidos en los ovarios actuando a nivel del útero (matriz), endometrio, mama, piel, corazón, huesos, y en todo el organismo.

La etapa reproductiva comienza desde los 15 años hasta los 45 aproximadamente en la mujer, durante cada ciclo menstrual los niveles estrogénicos varían de acuerdo a los días del ciclo, lo que explica el comportamiento emocional provocando cambios en el carácter: irritabilidad, cansancio y depresión; que en casos muy graves como el síndrome premenstrual puede afectar las relaciones personales, familiares, de pareja y laborales.

Pero estas no son las únicas funciones del estrógeno en el cuerpo, también interviene en muchas otras:

  • Influye en el metabolismo de las grasas y el colesterol de la sangre.
  • Actúa sobre el metabolismo del hueso, impidiendo la perdida de calcio y manteniendo la consistencia del esqueleto.
  • Estimula la libido, mejora la lubricación y la elasticidad vaginal, lo que facilita tener una vida sexual satisfactoria.
  • Tienen un papel importante en la formación del colágeno, uno de los principales componentes del tejido conectivo.
  • Favorece un buen perfil de lípidos, aumentando las lipoproteínas cardio protectoras y disminuyendo las que acumulan colesterol en las arterias.

Una vez que el cuerpo deja de producir estrógeno estradiol, es cuando llega el climaterio, principalmente la menopausia y con ella llegan otros síntomas: bochornos, irritabilidad, depresión, insomnio y pérdida de concentración. También puede ocasionar disminución de la masa ósea, ocasionando osteopenia y posteriormente osteoporosis. 

Puede alterar el perfil de lípidos, aumentando colesterol y triglicéridos. Todos estos son signos y síntomas naturales que se pueden presentar y llevando una vida sana podríamos disminuir estos estos efectos secundarios por la disminución de estrógenos, sin embargo, es importante una continua comunicación con el médico para tratar el síndrome premenstrual, el síndrome climatérico y mejorar la calidad de vida de la mujer y su pareja.


martes, 31 de marzo de 2015

Los ácidos grasos omega-3 durante el embarazo



Es muy importante que las embarazadas coman saludablemente. Durante el embarazo, su bebé recibe muchos de los nutrientes que necesita de los alimentos que usted consume y de las vitaminas que toma. Uno de los nutrientes esenciales que necesitan las mamás son los ácidos grasos omega-3.

Tipos de ácidos grasos omega-3

El cuerpo utiliza tres tipos de ácidos grasos omega-3 para la salud:

  • Ácido alfalinolénico (ALA)
  • Ácido eicosapentaenoico (EPA)
  • Ácido docosahexaenoico (DHA)


Cada ácido graso omega-3 cumple una función diferente. ALA es el padre de los omega-3 y no es producido por el cuerpo. Se debe obtener a través de alimentos, como las nueces y soja. Nuestros cuerpos pueden convertir pequeñas cantidades de ALA a EPA y luego a DHA, pero este proceso no es eficiente. Las investigaciones han demostrado que el cuerpo convierte sólo del 5 al 10 por ciento de ALA a EPA y mucho menos a DHA.

La mejor forma de obtener suficiente EPA y DHA es comer alimentos ricos en estos nutrientes importantes. Pero solamente algunos alimentos contienen DHA y EPA. Los pescados grasos y carnes de órganos (como el hígado) son las principales fuentes alimentarias.

Beneficios de los ácidos grasos omega-3

Adultos

Los ácidos grasos omega-3 pueden mejorar nuestra salud. Los estudios demuestran que esos nutrientes reducen la presión arterial y nos ayudan a mantener la salud del corazón. El EPA y el DHA contribuyen a reducir los factores de riesgo de la enfermedad del corazón, como el colesterol alto y las arterias obstruidas. También pueden reducir los riesgos de ataques cardíacos y ataques cerebrales. El DHA también es importante para la salud del cerebro durante toda la vida.

Durante el embarazo y la lactancia materna

Para las embarazadas, los ácidos grasos omega-3, en particular el DHA, ayudan al cerebro del bebé a desarrollarse y funcionar adecuadamente. Durante el embarazo y la lactancia materna, esos nutrientes también pueden ayudar a proteger la vista y los ojos del bebé. Las embarazadas necesitan al menos 200 miligramos de DHA por día.

Cómo obtener ácidos grasos omega-3


Los ácidos grasos omega-3 DHA y EPA se encuentran en ciertos tipos de pescados, nueces y aceites vegetales. Pero las embarazadas deben tener cuidado con el tipo de pescado que coman. Algunos pescados tienen alto contenido de mercurio, que puede ser perjudicial para el bebé por nacer. Se puede consumir otros pescados en las cantidades recomendadas. El ALA se encuentra en las nueces y aceites vegetales como los de canola, soja y oliva.

Los pescados son buenas fuentes de DHA ya que se alimentan naturalmente. Los pescados que crecen en un criadero pueden no contener DHA, a menos que se les alimente con una dieta rica en DHA.

Las embarazadas pueden comer sin peligro hasta un total de 12 onzas por semana de salmón, arenque, sardinas o trucha de agua dulce. Esos pescados son ricos en ácidos grasos omega-3, que proporcionan la cantidad de DHA que la embarazada necesita. También se pueden obtener los ácidos grasos omega-3 del atún blanco o albacora, pero no se debe comer más de 6 onzas por semana de este pescado durante el embarazo. Las mujeres que no desean comer pescado pueden escoger fuentes vegetarianas de DHA, como los alimentos fortificados.

Si no ingiere suficientes cantidades de ácidos grasos omega-3 de los alimentos, otra opción es tomar una multivitamina diaria o un suplemento con al menos 200 mg de DHA. Al igual que con todos los suplementos, hable con su profesional médico antes para cerciorarse de que sea una buena opción para usted.

Los productos a base de aceite de pescado tienen algunos riesgos de salud. Antes de tomar cualquiera de estos productos hable con su profesional de la salud.

El aceite de pescado consumido por muchos meses puede causar que una persona tenga menos vitamina E. Por lo tanto, se añade vitamina E a muchos productos de aceite de pescado. Las vitaminas prenatales con frecuencia también contienen vitamina E. Dado que el uso de los productos enriquecidos con vitamina E puede resultar en niveles altos de esta vitamina, las mujeres embarazadas deben tener mucho cuidado con la cantidad de vitamina E que consumen.

Los ácidos grasos omega-3 y el aceite de pescado aumentan el riesgo de sangrados, como los sangrados de la nariz y sangre en la orina.

Los aceites del hígado de pescado, como el aceite de hígado de bacalao, contienen vitaminas A y D. Consumir este aceite puede resultar en niveles peligrosamente altos de estas vitaminas.
Las semillas de linaza son una fuente de ácidos grasos omega-3. Sin embargo, algunos expertos médicos recomiendan que las mujeres eviten las semillas de linaza y los aceites de semillas de linaza durante el embarazo y la lactancia. 

Algunos estudios hechos en animales han demostrado que las semillas de linaza pueden ser perjudiciales durante el embarazo. Muy pocos estudios se han realizado en humanos. Sin embargo, con lo que sabemos, lo mejor es evitar las semillas de linaza si usted está embarazada o lactando a su bebé.


Fuente: http://nacersano.marchofdimes.org/embarazo/los-acidos-grasos-omega-3-durante-el-embarazo.aspx

sábado, 1 de noviembre de 2014

¿Estás embarazada? ¿Cuáles son los primeros síntomas de embarazo?

El síntoma más evidente de embarazo es la interrupción de la menstruación. Si estás embarazada, sentirás tus pechos más sensibles al tacto y puede que desarrolles cierta aversión hacia olores que antes tolerabas. Las náuseas y vómitos son frecuentes, así como el cansancio o las constantes ganas de orinar.

El síntoma de embarazo más evidente para la mayoría de las mujeres es la ausencia de menstruación o la amenorrea.

Aunque no siempre un retraso menstrual significa que estás embarazada. En algunos casos se trata de desajustes hormonales que provocan la ausencia de regla. Otras veces, sin embargo, significa que el bebé realmente está en camino.

La primera falta suele venir acompañada de otras señales de embarazo como una mayor sensibilidad en los pechos, cansancio y sueño excesivo, náuseas y vómitos o una necesidad de orinar con más frecuencia.

Cuando las mujeres experimentan alguno de estos síntomas surge la necesidad de confirmar la posibilidad de embarazo.

En la mayoría de los casos la mujer recurre, en un primer momento, a los test de embarazo de venta en farmacias, ya que es una prueba cuya fiabilidad es de casi el 100%. Sin embargo es el ginecólogo quién debe descartar o confirmar el embarazo.

Además de los primeros síntomas de embarazo, tampoco es raro que especialmente durante el primer trimestre del embarazo la mujer sufra rechazo ante alimentos, olores y sabores que antes toleraba.

La embarazada también puede experimentar emociones contradictorias con respecto a la maternidad, súbitos cambios de humor y estar más sensible, lo que puede repercutir en las relaciones con su pareja y con su entorno más próximo. 

Los síntomas más frecuentes de embarazo son:

La falta de regla es el primer síntoma de embarazo

¿No te ha bajado la regla este mes? La amenorrea o ausencia de menstruación suele ser un síntoma de embarazo, sobre todo en aquellas mujeres de ciclo regular. Si tus ciclos son irregulares, te recomendamos que realices alguna de las pruebas disponibles para asegurarte de que estás embarazada.

Cambios en los pechos en el embarazo

¿Notas los pechos más doloridos de lo habitual? Probablemente notes que tu cuerpo empiece a cambiar y sientas los pechos doloridos y con una sensibilidad parecida a la que experimentas días previos a la regla. El roce de la ropa te molesta, las mamas se tensan y parecen haber crecido un poco más de lo normal. El aumento del tamaño de los pechos y una mayor sensibilidad en los mismos son unos de los primeros síntomas de embarazo.

Cansancio y sueño en el embarazo

¿Te cuesta levantarte después de haber dormido ocho horas? Para otras mujeres levantarse de la cama es todo un suplicio, ya que sienten su cuerpo más cansado y pesado de lo habitual, incluso después de haber dormido lo suficiente durante la noche y echarse alguna siesta después de las comidas.

La sensación de sueño permanente, junto con la de cansancio, es otro de los primeros síntomas que tu organismo puede experimentar al principio del embarazo. Si es preciso, reduce la actividad y procura descansar lo máximo posible.

Náuseas, vómitos y mareos en el embarazo

¿Sientes el estómago revuelto y unas ganas irrefrenables de vomitar? La mayoría de las mujeres sufren náuseas y vómitos al principio de la gestación. Pueden manifestarse en cualquier momento del día, aunque preferentemente por la mañanas y en ayunas. No te preocupes en exceso, ya que estas molestias irán remitiendo a lo largo del embarazo.
En caso contrario consulta con tu ginecólogo para que observe si el embarazo se desarrolla con normalidad, y descartar lo que se conoce como "hiperemesis gravídica" (náuseas y vómitos persistentes que pueden poner en riesgo el desarrollo de tu bebé debido a la deshidratación).

Ganas frecuentes de orinar en el embarazo

¿No aguantas más para ir al baño? Tener ganas frecuentes de orinar, lo que se conoce como micción, también es otro de los primeros síntomas de embarazo si éste va acompañado de tu primera falta. En caso contrario podría tratarse de una infección de orina producida por otras causas.

Alteraciones en el sentido del olfato en el embarazo

¿Aquellos olores que te encantan ahora los aborreces? El sentido del olfato se puede ver alterado al inicio del embarazo. Los olores de determinados perfumes o alimentos incluso es posible que te produzcan náuseas o ganas de vomitar.

En cualquier caso, la visita al ginecólogo es obligada para que confirme o descarte el embarazo . En el caso de confirmarse será éste quien marque los pasos a seguir durante los próximos nueve meses, ya que no hay dos embarazos iguales.