martes, 1 de septiembre de 2015

Día de la Independencia de México

ANIVERSARIO 205 DE LA INDEPENDENCIA DE MÉXICO

El periodo de nuestra historia conocido como la Guerra de Independencia empieza (estrictamente hablando) la madrugada del 16 de septiembre de 1810, cuando el padre Miguel Hidalgo da el llamado "Grito de Dolores"


Día Mundial de la Salud Sexual

Salud Sexual

“La salud sexual es un estado de completo bienestar físico, emocional, mental y social en relación con la sexualidad, no es solamente la ausencia de enfermedad, disfunción o malestar. La salud sexual requiere un enfoque positivo y respetuoso hacia la sexualidad y las relaciones sexuales, así como la posibilidad de tener experiencias sexuales placenteras y seguras, libres de coerción, discriminación y violencia. Para que la salud sexual se logre y se mantenga, los derechos sexuales de todas las personas deben ser respetados, protegidos y cumplidos.” 


Promoción del mes de Septiembre 2015

Desde hace 10 años el 15 de septiembre se conmemora el Día Mundial del Linfoma, como una forma de incrementar el conocimiento sobre esta enfermedad, que anualmente mata a 200 mil personas en el mundo, permitiendo reconocer los síntomas y un diagnóstico precoz.

En México, el linfoma no Hodgkin constituye el tercer cáncer más común en el sexo masculino y el sexto en el femenino. Por fortuna el tratamiento de la enfermedad ha tenido un avance muy significativo en la última década, pasando a ser una neoplasia con alta probabilidad de curación, gracias al desarrollo de terapias dirigidas.


sábado, 8 de agosto de 2015

Promoción del mes de Agosto 2015


viernes, 7 de agosto de 2015

Actividades divertidas para fomentar la escritura de tu hijo.


Tu hijo empieza a dominar las habilidades motrices finas que necesitará para escribir bien las letras y los números. No te preocupes si sus primeros intentos parecen más bien garabatos. Con el tiempo, su escritura mejorará. Por ahora, trata que la escritura sea una actividad divertida y emocionante.

A continuación, te brindamos 11 ideas para que motives a tu hijo a escribir. Los niños aprenden de diferentes maneras, por eso que aquí te ofrecemos algunos juegos y actividades para fomentar la escritura de tu niño, de acuerdo a su estilo de aprendizaje. Pero ten en cuenta que tu niño se puede beneficiar de todas las actividades. 

Aprende con el movimiento

1. Escriban juntos. Cuando escribas una carta o la lista del supermercado, pídele a tu hijo que se siente a tu lado. Dale papel para que practique y haga su propia “carta y lista del supermercado” mientras que tú te encargas de tus asuntos. Tu hijo aprenderá que escribir es una parte esencial de la vida cotidiana. 

2. Usen arena o masa para “escribir” palabras. Ayuda a tu hijo a hacer letras y a formar palabras usando materiales como arena o brillantina. La masa para hacer galletitas funciona también. ¡Además, las letras se podrán comer! 

3. Usen plastilina para formar palabras. Primero, hagan tarjetas grandes (pueden usar cartulina o un pedazo de cartón) con las letras del abecedario o palabras simples. Después formen rollitos delgados con la plastilina y úsenlos para copiar las palabras o las letras en las tarjetas. Eso le ayudará a tu niño a reconocer palabras. 

Además el jugar con plastilina le ayudará a desarrollar los músculos de sus dedos y mejorará sus habilidades motrices finas, que necesitará para escribir. 

4. Mantén un registro de paseos. Cómprale a tu pequeño un cuaderno para que cuando vayan de viaje juntos (de vacaciones, de visita a la casa de la abuela, a la playa o al zoológico), anote lo que ve y lo que hace. No importa si lo que plasma en su diario de viajes son sólo garabatos.

Aprende al escuchar

5. Dictar y escribir. Sugiérele a tu hijo que te que dicte una historia para que tú la escribas. ¿Necesita un buen tema? Puede ser sobre la ida al zoológico. Aunque tu hijo todavía no sepa escribir, ésta es una excelente manera de reforzar la conexión entre lo que se escribe y lo que se habla. A medida que tu hijo aprenda a escribir, él puede narrar y tú escribir. 

6. Describan fotos. Miren fotos familiares o dibujos en revistas y libros. Pídele a tu hijo que te diga qué cree que están haciendo las personas que ve y escribe lo que te diga como pie de foto. O invítale a que invente una conversación entre dos personas de las que aparecen en las imágenes. 

7. "Publiquen" un libro juntos. Pueden pegar algunos de los dibujos de tu niño en pedazos de cartulina. Pídele que te describa sus dibujos. Usen cartulina más gruesa (o un pedazo de cartón) para hacer la portada del libro y deja que tu hijo la decore. 

Sugiérele que ponga su nombre en la portada así como un título. Haz huecos en las páginas y únelas con un listón o cinta. Trátalo como si fuera un libro de verdad; guárdalo en el librero, junto a los demás libros infantiles. 

Aprende al ver

8. Hagan un diario fotográfico. Toma fotos de tu hijo con sus amigos y familiares y pégalas en un diario o álbum. Tu hijo te puede describir la foto (quiénes son las personas y dónde están) y tú escribir lo que te diga como pie de foto. Éste será un excelente recuerdo para cuando esté más grande. 

9. Mantengan un diario. A los niños les encanta hablar de ellos mismos. Al mantener un diario, tu hijo aprende a “hablar” de sí mismo por escrito. Aunque a tu hijo se le estén dificultando las letras, acostúmbralo a escribir una o dos palabras diariamente en un cuaderno especial. 

Puedes hacer que el escribir en su diario, sea parte de su rutina (antes de acostarse es un buen momento). Aquí te brindamos algunas ideas para que inicies esta actividad: 

Dale sugerencias específicas. Anímalo a escribir acerca de su visita a la casa de su abuela o sobre su clase de música. No importa si sólo pone garabatos.

Deja que te dicte lo que a él le gustaría que se incluyera en su diario. El verte escribir, tal vez lo motive para que muy pronto, él mismo llene las páginas de su diario.

10. Jueguen con un abecedario magnético en el refrigerador. Tu niño puede practicar con las letras magnéticas; escribir y deletrear de esta manera le resultará divertido. También puede calcar las letras (usen lápices de colores ya que los crayones son muy anchos para esto). Pueden pegar las letras magnéticas en una bandeja para hornear galletas mientras realizan esta actividad. 

11. Hagan un libro del abecedario. Dobla una cartulina por la mitad y pon dentro varias hojas blancas. Las puedes unir con grapas. Tu hijo puede escribir una letra por página, en mayúsculas y minúsculas. Además puede dibujar algo que comience con cada letra del abecedario. 



jueves, 6 de agosto de 2015

Alimentación para una mamá lactante saludable



Muchas mujeres se preguntan si deben seguir una dieta especial mientras amamantan a sus bebés. Probablemente no necesites hacer cambios importantes en lo que comes o bebes durante este periodo, pero es importante que tengas en cuenta lo siguiente:

Una alimentación equilibrada es importante para tu salud

Una de las maravillas de la leche materna es que puede cubrir las necesidades alimenticias del bebé aunque tú no estés alimentándote bien. Sin embargo, si sigues una dieta muy baja en calorías o que haga demasiado énfasis en un sólo grupo de alimentos y excluya a otros, puedes afectar no sólo la cantidad de leche que produces sino también su calidad.

El que tu bebé no se vea afectado por tus deficiencias alimentarias no quiere decir que tú no sufras. Cuando no obtienes, a través de tu dieta, las vitaminas y los nutrientes suficientes, tu cuerpo los obtendrá de tus reservas, las cuales con el tiempo se pueden agotar. Además, necesitas mantener una dieta saludable ya que necesitarás energía para cumplir con las exigencias diarias que supone cuidar a tu hijo.

Muchas mamás que amamantan sienten mucha hambre. Y eso es normal, ya que tu cuerpo está trabajando laboriosamente para producir leche para tu bebé. Es recomendable que comas en menor cantidad pero con más frecuencia y que tengas a la mano aperitivos saludables. Esto te ayudará a mantener tus niveles de energía y a calmar los ataques de hambre que te puedan dar.

Esfuérzate en comer granos y cereales integrales, frutas y vegetales frescos, y alimentos que suministren suficientes dosis de proteínas, calcio y hierro. Puedes permitirte un antojito dulce de vez en cuando, pero no a cada rato.

No cuentes las calorías

Cabe la pena señalar que cada caso es diferente. Pero por regla general, la mayoría de mujeres que dan pecho necesitan de 200 a 500 calorías más que las mamás que no lo hacen. Esto quiere decir que deben consumir un mínimo de 2,000 a 2,700 calorías cada día.

Y no te preocupes por contar las calorías que consumes, es mejor que te bases en el hambre que tienes para decidir cuánto vas a comer. La cantidad exacta de calorías que necesitas dependerá de ciertos factores tales como tu peso actual, tu grado de actividad y la frecuencia con que amamantas a tu pequeñito.

Puedes perder peso, pero con cuidado

Mientras que unas mamás pierden mucho de peso mientras amamantan, otras no pierden casi nada. Todo depende de tu cuerpo, tu alimentación, tu grado de actividad así como de tu metabolismo.

Lo mejor es adelgazar poco a poco. Calcula que es muy probable que necesites entre 10 meses a un año para volver al peso que tenías antes de quedar embarazada. Y no es nada recomendable tratar de adelgazar antes de que tu bebé cumpla dos meses de edad. Recuerda que si reduces tu alimentación en esas primeras semanas puedes afectar tu producción de leche.

Incluye una variedad de alimentos saludables en tu dieta

La variedad y el equilibrio son factores claves para una dieta saludable. Una dieta equilibrada (una mezcla de carbohidratos, proteínas y grasas en las comidas) te hará sentirte satisfecha por más tiempo y te proveerá de los nutrientes necesarios que tu cuerpo necesita. Por ejemplo, los granos y cereales integrales y las frutas y los vegetales frescos no sólo son más nutritivos que los alimentos procesados, sino que también son importantes fuentes de energía.

Come pescado, pero ten cuidado con ciertos tipos

Es importante consumir una variedad de fuentes de proteína cuando estás amamantando, incluyendo el pescado. La Asociación Estadounidense del Corazón recomienda el consumo de pescado para una dieta saludable.

Algunos pescados (particularmente los pescados de aguas frías) además contienen ácidos grasos de la vitamina Omega-3, llamados DHA (ácido decosahexaenoico) y EPA (ácido eicosapentaenoico), los cuales son importantes para el desarrollo del cerebro, ojos y sistema nervioso de tu bebé durante su primer año de vida (tu nene obtendrá esos ácidos grasos de la vitamina Omega-3 a través de tu leche).

Los ácidos DHA no sólo beneficiarán a tu bebé, sino también a ti. Un estudio encontró que las mamás que tenían menos niveles de DHA en su leche materna y que consumían menos mariscos, eran más propensas a tener depresión posparto. Procura comer no más de 12 onzas (5,5 kilos) de la mayoría de los pescados y mariscos por semana, incluyendo salmón, tilapia, ostiones, trucha, y jaiba.

El atún enlatado blanco (o albacora) normalmente suele tener niveles de contaminantes más altos que otros tipos de atún enlatado. Las nuevas pautas aconsejan no comer más de 170 gramos (6 onzas) de atún blanco por semana.

Abstente de tomar alcohol o, por lo menos, tómalo con precaución

Es aconsejable no tomar alcohol durante la lactancia porque éste penetra en la leche materna y puede dañar o irritar al bebé. Entre otros riesgos, el tomar una sola bebida alcohólica puede inhibir la capacidad de tu cuerpo para producir leche.
Si piensas disfrutar de una bebida ocasional o si vas a tomar más de un trago, espera al menos dos horas antes de amamantar a tu bebé para que el alcohol se disipe.

El alcohol no se almacena en la leche materna, sino que los niveles bajan y aumentan, tal como sucede en tu torrente sanguíneo. Es por eso que "extraer y desechar" (utilizar un extractor de leche para vaciarte los senos y desechar la leche) no sirve para nada.

Bebe mucha agua y limita la cafeína

Cuando amamantas, tu cuerpo necesita alrededor de 16 tazas de líquidos (esto incluye el líquido que se encuentra en tus comidas, como por ejemplo en los caldos, sopas, así como en las frutas o vegetales). No es necesario que lleves un récord estricto de la cantidad de líquidos que consumes al día. Una regla general, suele ser beber siempre que tengas sed. Si tu orina es de color claro, es una buena señal de que estás bien hidratada.

La mayoría de los expertos recomiendan a las mamás lactantes que limiten su consumo de cafeína (incluyendo café, refrescos, tés, bebidas energéticas, chocolate y helado de café) a no más de 300 mg por día (o alrededor de dos tazas de café de 8 onzas o 250 ml).

Vigila los sabores de lo que comes o bebes

La mayoría de las mamás que dan pecho pueden comer una gran variedad de alimentos (incluyendo aquellos que son picantes), sin ninguna queja por parte del bebé. De hecho, algunos expertos recomiendan que es bueno que los bebés prueben diferentes sabores a través de la leche materna.

Si te das cuenta de que tu bebé no se irrita cuando comes un platillo con salsa picante, pollo al ajillo o unos vegetales con curry, no hay problema en que lo hagas. Una advertencia: algunos de los alimentos más problemáticos que pueden causar cólico son el brócoli, la col, las coles de Bruselas y la leche de vaca.

Continúa tomando tus vitaminas

Muchos profesionales de la salud recomiendan continuar durante la lactancia con los suplementos prenatales, por lo menos por los primeros meses. Después de eso, puedes tomar un suplemento regular de vitaminas y minerales o bien, continuar con tus vitaminas prenatales. Todo depende de tus necesidades específicas. Lo puedes consultar con tu médico durante tu visita posparto.

Recuerda que los suplementos vitamínicos no sustituyen a una dieta equilibrada y saludable, pero brindan una protección adicional, especialmente en esos días cuando estás muy ocupada cuidando a tu bebé, que no tienes tiempo de comer tan bien, como desearías.


Lactancia materna: el inicio de una alimentación saludable (infografía)

En México tenemos el menor porcentaje de lactancia materna del continente americano, favoreciendo la mortalidad infantil, así como el desarrollo de obesidad, sobrepeso y diabetes desde edad temprana.

Es necesario exigir políticas públicas que fomenten y protejan la lactancia materna, así como el cumplimiento del Código Internacional de Comercialización de Sucedáneos de la Leche Materna.

Con motivo de la Semana Mundial de la Lactancia Materna que se celebra del 1 al 7 de agosto de 2015, compartimos la siguiente infografía sobre sus beneficios, así como los riesgos para la salud de los bebés por el consumo de leche de fórmula.


¡Actúa y ayúdanos a compartir la información!






10 mitos sobre la lactancia materna



Autor: Patricia García. 

El nacimiento del bebé trae consigo felicidad, pero también muchas dudas, sobre todo a los padres primerizos. La lactancia materna es precisamente una de las novedades que más preocupaciones transmite a la madre.

A pesar de que a Organización Mundial de la Salud (OMS) recomienda dar el pecho de forma exclusiva hasta los 6 meses de vida, por su eficacia a la hora de asegurar la salud y la supervivencia de los niños, muchas mujeres deciden sustituir la leche materna por leche de sustitución debido a la desinformación sobre el tema.

Con frecuencia, la decisión de abandonar la lactancia se debe a la existencia de leyendas urbanas en torno al hábito de dar el pecho:

1 - No produzco suficiente leche: muchas mujeres dejan la lactancia porque creen que su cantidad de leche es insuficiente, pero esto es falso. El pecho produce la leche en función de las demandadas del bebé, eso sí, siempre que se den las tomas adecuadas y el pequeño succione en la postura correcta. Además, no importa si tienes los senos grandes o pequeños, el tamaño del pecho no influye en la lactancia materna.

2 - Los pezones invertidos impiden la lactancia: esta afirmación es falsa, ya que por lo general los pezones van cambiando en las últimas fases del embarazo. Además, los bebés se agarran de gran parte de la areola, no solo del pezón. En todo caso, si existe dificultad para amamantar, las expertas aconsejan consultar a un especialista.

3 - Tomar medicamentos o estar resfriado o con gripe es incompatible con la lactancia: esto es falso. A través de la leche, el bebé recibe defensas que le protegen de este tipo de enfermedades. Eso sí, se recomienda tener buena higiene en las manos y usar una mascarilla para cubrir la nariz. Respecto a los fármacos, muchos pueden tomarse durante la lactancia, previa consulta con el médico.

4 - Beber más leche produce más leche: la cantidad de leche que produce la madre depende de lo que ingiera el bebé, no del consumo de leche u otros alimentos.

5 - Vuelvo a menstruar, no puedo seguir dando el pecho: la aparición del periodo no implica el fin de la lactancia. No existe ninguna relación entre la menstruación y algún impedimento para la lactancia.

6 - Un nuevo embarazo pone fin a la lactancia materna: este hecho es falso. Que la madre vuelva a quedar embarazada no implica que tenga que dejar de darle el pecho al niño, incluso puede mantener la lactancia todo el embarazo y, posteriormente, alimentar a la vez a ambos hijos, priorizando al menor.

7 - Noto el pecho menos lleno, no produzco suficiente leche: la sensación de hinchazón de los senos puede disminuir con el tiempo, según las especialistas, pero esto no supone que la producción de leche se haya reducido, ya que depende del número y cantidad de las tomas.

8 - El estrés perjudica la lactancia: este mito es falso. La cantidad de leche depende del consumo del bebé, en concreto, del vaciado del seno.

9 - Las tomas son más frecuentes, el bebé se queda con hambre: el bebé puede consumir más leche en función de muchos aspectos que no tienen que ver con la falta de leche. Por ejemplo, en temporadas de calor o en periodos de crecimiento más acusados.

10 - A los seis meses se debe retirar la lactancia: expertos de la OMS y otras instituciones pediatras están de acuerdo en que la fecha de los seis meses no es el límite para dejar de dar el pecho, sino el punto de partida para incorporar, poco a poco, una alimentación complementaria hasta los dos años.


Tiempo, espacio y apoyo: Las claves para poder amamantar y trabajar



La Alianza Mundial Pro Lactancia Materna (WABA por sus siglas en Inglés)  ha elaborado un documento de ayuda a disposición de todas las personas que quieran elaborar estrategias de apoyo a la lactancia materna dirigidas específicamente a las que trabajen de forma remunerada o no. Lo puedes consultar AQUÍ (en inglés).

TIEMPO

1. Seis meses de licencia por maternidad post natal y pagada para apoyar la lactancia materna exclusiva. Además, una adecuada licencia pre natal pagada. Si la licencia es más corta, las mujeres necesitan poder extenderla para estar con sus bebés, combinando varias formas de licencias, sean pagadas o no.
2. Licencia adicional pagada para las madres de bebés prematuros o vulnerables que necesitan tiempo extra para el cuido especial, para extraerse la leche materna y para poder ofrecer a sus bebés este recurso que salva vidas.
3. Uno o más periodos pagados para amamantar o una reducción de la jornada laboral para poder amamantar a su bebé.
4. Horarios flexibles de trabajo para amamantar o extraerse la leche; pueden ser jornadas de tiempo parcial, períodos de almuerzos o recesos más largos, compartir el trabajo u otras alternativas similares.

ESPACIO/PROXIMIDAD

1. Centros infantiles en o cerca de los lugares de trabajo y transporte para que las madres puedan estar con sus bebés. En ambientes rurales y de trabajo estacional, las mujeres pueden utilizar unidades de cuido móviles o compartir el cuido infantil o hacer acuerdos con nodrizas, según sean sus prácticas culturales.
2. Lugares privados para extraerse y almacenar la leche materna. Pueden ser salas de lactancia o un pequeño lugar o espacio en los sitios de trabajo o cercanos.
3. Un ambiente limpio, seguro y libre de basura y contaminantes químicos.

APOYO

1. Información sobre las leyes y beneficios de maternidad y otras provisiones en los lugares de trabajo o sectores más amplios pueden ser más beneficiosas que las mismas leyes y prácticas nacionales.
2. Apoyo de empleadores/as, administración, superiores, compañeros y compañeras de trabajo con actitudes positivas para amamantar en público.
3. Información sobre la salud de las mujeres durante el embarazo y amamantamiento para lograr que las madres puedan combinar el empleo con la lactancia y las necesidades de crianza de sus hijos e hijas.
4. Apoyo de los y las trabajadoras, y de los sindicatos de su sector o a nivel nacional.
5. Seguridad laboral y ninguna discriminación por maternidad o por lactancia materna.